La Cuaresma

    La Cuaresma , los cuarenta días que pasó Jesucristo en el desierto, sólo, para prepararse para su Pasión, muerte y gloriosa Resurrección. Los cristianos lo entendemos como el tiempo litúrgico de conversión, tiempo para arrepentirnos de nuestros pecados y de cambiar algo de nosotros para ser mejores y poder vivir más cerca de Cristo.
   La Cuaresma da comienzo el Miércoles de Ceniza y termina el Jueves Santo, considerando el Viernes Santo, Sábado Santo y Domingo de Resurrección como el Triduo Pascual.
   El color litúrgico de este tiempo es el morado, que significa luto y penitencia. Es un tiempo de reflexión, penitencia, de conversión espiritual y tiempo de preparación al misterio Pascual.

    En la Cuaresma, Cristo nos invita a cambiar de vida. La Iglesia nos invita a vivir la cuaresma como un camino hacia Jesucristo escuchando la palabra de Dios, orando, compartiendo con el prójimo y haciendo obras buenas. Nos invita a vivir una serie  de actitudes cristianas que nos ayudan a parecernos más a Jesucristo.
    Es un camino hacia la Pascua, que es la fiesta más importante de la Iglesia por ser la Resurrección de Cristo, el fundamento y la verdad culminante de nuestra fe.  Es la buena noticia que tenemos la obligación de difundir. En Cuaresma  aprendemos a conocer y a apreciar la cruz de Jesús. Con esto aprendemos también a tomar nuestra cruz con alegría para alcanzar la gloria de la Resurrección.

             EL AYUNO Y LA ABSTINENCIA EN LA CUARESMA

      – El ayuno consiste en hacer una sola comida fuerte al día.
      – La abstinencia consistía en no comer carne, pero hoy en día se sustituye por privarnos de algo totalmente innecesario, realizar algún sacrificio.
       – Son días de abstinencia y ayuno Miércoles de Ceniza y el Viernes Santo
       – Con estos sacrificios, se trata que todo nuestro ser (cuerpo y alma), participe en un acto donde reconozca la necesidad de hacer obras con las que reparemos el daño ocasionado con nuestros pecados y para el bien de la Iglesia.
       – El ayuno y la abstinencia se pueden cambiar por otro sacrificio, dependiendo de lo que dicten las Conferencias Episcopales de cada país, pues ellas son las que tienen autoridad para determinar las diversas formas de penitencia cristiana.
             
            CÓMO VIVIR LA CUARESMA

        * Arrepintiéndome de mis pecados y confesándome, pensar en qué he ofendido a Dios o al prójimo, si me duele haberlo ofendido,si realmente estoy arrepentido. Es el mejor momento del año para hacer una confesión preparada y de corazón.
        * Luchando por cambiar yo mismo: analiza tus actos, haz tus propósitos para cumplir día a día. Empieza poco a poco, escalón a escalón. Conoce tu defecto dominante y plantéate luchar contra él.
        * Haciendo sacrificios. La palabra sacrificio viene del latín “sacrum- facere”, que significa “hacer sagrado”. Hacer un sacrificio es hacer una cosa sagrada, es decir, ofrecerla a Dios por amor. A cada uno de nosotros hay algo que le cuesta trabajo hacer en la vida cotidiana. Si ésto se lo ofrecemos a Dios por amor, estamos haciendo un sacrificio.
        * Haciendo oración. Aprovecha estos días para orar, para hablar con Dios, para decirle que lo quieres y que quieres estar con Él.