Pascuamayo 2009 (y II)

Cuadro de la Virgen, Mayordomía 2008 entrando a Santa María

Poco puedo añadir ya a las excelentes reflexiones de “Arriero” realizadas en el foro de “Santisteban con Ilusión y libertad” y compartir plenamente su opinión. Dejo por aquí una lista de enlaces con la “carta” o comunicación (que no es bando) del alcalde, la respuesta del grupo andalucista y los artículos aparecidos en la prensa provincial (que siempre que hablan de santisteban pueden no ser del todo precisos):

Pienso, conociendo el tema a trompicones debido a la imposibilidad de estar tan presente como quisiera en la vida e intrahistoria de nuestro pueblo, que lo triste de todo esto ha sido la poca eficacia e improvisación a la hora de tratar un tema tan delicado como éste, produciéndose desinformación y caos entre los santistebeños. Se han llegado a decir algunas barbaridades, como que se había llegado a aprobar en pleno las reformas planteadas (esto auspiciado por un bando tan improvisado como poco conciso) o que existían unos estatutos anteriores en los que se decía que el Cuadro estaba en la casa consistorial cuando no había mayordomía. (¿dónde están?). No hay más que darse una vuelta por algunos foros y ver el panorama. Otra perla de tantas que colman el vaso de las argucias para justificar lo injustificable ha sido llegar a plantear que existía un gran problema de incompatibilidades alcalde-cuadro, llevándolo hasta el extremo de exponer alguien en un foro que qué ocurriría cuando hubiese un alcalde musulmán… Francamente prefiero no comentar esto último. Eso sí, sin pretender abrir polémica, puntualizar que:

  • La Mayordomía existe como consecuencia de un voto del cabildo de hace más de 700 años renovado en 1998, consecuencia de la devoción popular, motivo por el que el voto de patronazgo se delega en el Mayordomo durante los años que existe Mayordomía.
  • El alcalde debe respetar y representar a su pueblo independientemente de su creencia.
  • Existe un reglamento a cumplir (ordenanzas) igual para todos.
  • El alcalde puede delegar en otro concejal funciones que le correspondan a su cargo y que considere oportuno delegar. Por tanto, si es musulmán, agnóstico, ateo, objetor o simplemente cómodo, podrá delegar en otros.
  • Si algún candidato a la alcaldía o partido no estuviese de acuerdo con cualquier asunto relacionado con la Mayordomía y pensase acometer las reformas que fuesen, es su deber exponerlas en su programa electoral o de cara abierta al pueblo (tal y como hace IU) y tratar el tema en su campaña.
  • Mi duda es si se ha procedido de esta manera tan improvisada con el asunto del Cuadro por desconocimiento, falta de tacto, imprevisibilidad del alcance o magnitud de lo que se planteaba, desprecio a la tradición, o por conveniencia política de cara a resolver “problemas” para el futuro. Cualquiera de los casos es cuando menos calificable de irresponsable.

En cualquier caso, el Cuadro es algo que, como dicen por el foro ciudad de Santisteban, va con las cuestas, los cerros, las olivas… Y aprovecho esto para elogiar a los anteriores alcaldes por el respeto a la tradición cuando les ha tocado. José como Mayordomo y como alcalde supo respetar y fomentar la tradición que todos hemos recibido, y Pedro, en unos momentos difíciles supo cumplir con su obligación asumiendo su responsabilidad sin poner objeciones y acoger en su casa un símbolo que debe serlo de unión y comunión entre todos los Santistebeños. Por ahora las aguas vuelven a su cauce, hay un año entero por delante para reflexionar y poder hacer lo que se vaya a hacer bien hecho. Todo es susceptible de cambio, hasta la ubicación del Cuadro en los años en los que no hay Mayordomía, siempre que exista consenso y  escuchando la opinión del pueblo que tiene mucho que decir a sus representantes. Pero de ahí a renunciar de una manera tan flagrante al patronazgo entregándolo a la Cofradía (y sin contar con su parecer) hay un gran trecho. Eso sí, la lección debería ser clara. No se trata ya de ir o no contra la tradición o voluntad de un pueblo. Se trata de que en estos temas tan delicados debe de existir siempre claridad, consenso y sentido de la identidad y cultura legada. Con todo lo expuesto, espero que cada vez queden menos de los que se extrañan o indignan cuando en la Ermita del Egido se escuchan gritos de: ¡Viva nuestra Mayordomía que es intocable!

1 Respuesta

  1. Jacinto dice:

    Impecable, como no podía ser de otra forma. ¡Viva nuestra Mayordomía que es intocable! Muy bueno, para los anales.

    Un saludo y sigue así